Embargo de bienes y subasta pública

embargo de bienes

El embargo de bienes y derechos nace, de manera general, como consecuencia de una obligación de crédito no satisfecha por un tercero deudor. Ante esta situación, deberemos acudir a sede judicial a subsanar la situación mediante el oportuno procedimiento judicial. En esta entrada vamos a analizar el procedimiento de embargo de bienes o derechos de terceros deudores, así como la subasta pública de bienes inmuebles:

Sentencia condenatoria y embargo de bienes

La realidad, como mencionábamos, es que incluso contando con una sentencia condenatoria a nuestro favor, el obligado al pago, muchas veces, se niega a cumplirla, por lo que nos vemos obligados a instar un procedimiento de ejecución judicial de la sentencia.

El artículo 548 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC en adelante) recoge la necesidad de esperar un plazo de 20 días desde la firmeza de la sentencia, antes de ejecutarla. Este plazo se otorga al deudor para que cumpla, de manera voluntaria, con lo estipulado por el fallo judicial.

Si transcurrido este periodo, el deudor continúa con su actitud elusiva, podremos iniciar la ejecución, la cual se va a hacer por la cantidad debida, aumentada por los intereses legales vencidos, así como un 30% de la citada cantidad, presupuestada para cubrir las costas, intereses y gatos de ejecución, sin perjuicio de una posterior actualización.

Otro problema habitual que encontramos en los procedimientos de embargos de bienes es la desinformación: el acreedor suele desconocer que bienes o derechos tiene en propiedad el tercero deudor y el estado de los mismos (posibles embargos por otras deudas…).

Por este motivo, con la demanda ejecutiva se puede solicitar al Juzgado que, a través del Punto Neutro, acceda a la información patrimonial del obligado, adjuntándonos la lista de bienes y derechos que consten a su favor.

Embargo de bienes. Reglas de prelación

El embargo de bienes es, básicamente, una medida cautelar que se adopta judicialmente para asegurar el pago, ante una sentencia condenatoria. De esta manera, ya sea reteniendo dinero o inscribiendo un embargo, se impide que el deudor pueda disponer de sus bienes y derechos patrimoniales y económicos, quedando el montante afecto a satisfacer la deuda objeto del procedimiento.

El artículo 592 de la LEC dispone los criterios en orden a la traba de bienes del tercero deudor:

– Si acreedor y deudor no hubieren pactado otra cosa, dentro o fuera de la ejecución, el Letrado de la Administración de Justicia responsable de la ejecución embargará los bienes del ejecutado procurando tener en cuenta la mayor facilidad de su enajenación y la menor onerosidad de ésta para el ejecutado.

– Si por las circunstancias de la ejecución resultase imposible o muy difícil la aplicación de los criterios establecidos en el apartado anterior, los bienes se embargarán por el siguiente orden:

1.º Dinero o cuentas corrientes de cualquier clase.

2.º Créditos y derechos realizables en el acto o a corto plazo, y títulos, valores u otros instrumentos financieros admitidos a negociación en un mercado secundario oficial de valores.

3.º Joyas y objetos de arte.

4.º Rentas en dinero, cualquiera que sea su origen y la razón de su devengo.

5.º Intereses, rentas y frutos de toda especie.

6.º Bienes muebles o semovientes, acciones, títulos o valores no admitidos a cotización oficial y participaciones sociales.

7.º Bienes inmuebles.

8.º Sueldos, salarios, pensiones e ingresos procedentes de actividades profesionales y mercantiles autónomas.

9.º Créditos, derechos y valores realizables a medio y largo plazo.

Junto a este orden de prelación, existen otras normas que deberán ser tenidas en cuenta a la hora de realizar un embargo de bienes. Entre ellas encontramos las siguientes:

  • Los embargos de bienes o derechos deben ser siempre proporcionales a la deuda que se reclama. Mientras podamos embargar bienes que ocasionen menores perjuicios o que se ajusten mejor al montante económico adeudado, deberemos recurrir a ellos.
  • Existen bienes inembargables (art. 605 a 608 LEC). Entre ellos encontramos los declarados inembargables por ley, aquellos instrumentos necesarios para el ejercicio de la profesión del deudor, alimentos…
  • Al embargar sueldos o pensiones, deberemos tener en cuenta que solo pueden embargarse las cantidades que superen el Salario Mínimo Interprofesional, y estas, solo lo serán en un porcentaje fijado legalmente.
  • También es importante saber que si se generan nuevas deudas se podrá ampliar la ejecución. Si se obtienen nuevos bienes por parte del deudor, se podrá proceder a la mejora del embargo. Y si aumentan los gastos y costas procedimentales, se aumentará el importe a ejecutar con los mismos.

Embargos de Bienes Inmuebles

La traba realizada por mandato judicial sobre bienes inmuebles, no transmite la titularidad del bien al acreedor, si no que se realiza para garantizar el cobro futuro de una cantidad económica adeudada.

Este embargo faculta al acreedor a proceder a la venta del citado bien en subasta pública, pudiendo adueñarse de las cantidades percibidas hasta cubrir la deuda total y devolviendo a su dueño el resto.

Como hemos mencionado, siempre que se respeten las normas de prelación, menor perjuicio ocasionado y proporcionalidad, si el acreedor tiene constancia de la existencia de un bien inmueble, cuya titularidad pertenezca al deudor, podrá solicitar al Juzgado que proceda a la traba de un embargo del mismo.

El embargo del bien inmueble debe decretarse por la autoridad administrativa o judicial competente, no pudiendo imponerse por voluntad del acreedor. Una vez decretado por la autoridad, esta lo comunicará al Registro de la Propiedad correspondiente, con el fin de dejar anotado el embargo, dando publicidad ante terceros.

Finalmente, tras la designación de los bienes embargados, se procedería a la ejecución de los mismos. En el caso que nos ocupa, bienes inmuebles, en primer lugar se tasarían los bienes para su posterior venta en subasta pública, buscando así satisfacer las cantidades adeudadas.

Conclusión

Existe la posibilidad de que un tercero que nos adeuda una cantidad se niegue a satisfacer dicha deuda. Sin embargo la ley cuenta con medidas suficientes para subsanar este problema, desde los procedimientos declarativos hasta los de ejecución. El embargo de bienes es un tema complejo, cuya regulación completa podéis encontrar en los artículos 584 y siguientes de la LEC.

Para no alargar esta entrada, hemos decidido que será la semana que viene cuando explicaremos el procedimiento de Subasta Pública de bienes embargados.

Álvarez Ramos Abogadosabogados de inmobiliario

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