El impuesto de sucesiones en la herencia

En este breve artículo vamos a tratar de explicar cómo funciona el Impuesto de Sucesiones y cuál es el procedimiento para poder declararlo y liquidarlo. Explicando este impuesto y habiendo resumido en otra entrada el Impuesto de Plusvalía (IIVTNU) damos por finalizado todo lo que hay que saber en relación con los impuestos de la herencia.

Cómo funciona el Impuesto de Sucesiones

El Impuesto de Sucesiones es el tributo que grava las herencias de forma principal en España, y se trata de un impuesto cedido a las Comunidades Autónomas. Por ello, a pesar de que la legislación sigue unas normas generales, la mayoría de las Comunidades Autónomas tienen unas particularidades que deben de estudiarse en cada caso concreto.

El mecanismo del impuesto es sencillo en principio. Primero deberá de calcularse el valor de los bienes que ha obtenido cada heredero, y se designará esta cantidad como base imponible. A esta base imponible se les aplicarán las reducciones que procedan y se obtendrá la base liquidable.

Un inciso aquí con las reducciones pues son importantes. Se dividen en generales (las estatales que no se pueden cambiar) y autonómicas (que dependerán de la Comunidad Autónoma que corresponda).

Reducciones generales hay muchas y se escapan por volumen del contenido de este resumen, pero a continuación expresamos las que son más comunes e importantes.

  • Herederos descendientes y adoptados de veintiuno o más años, cónyuges, ascendientes y adoptantes: 15.956,87 euros.
  • Herederos descendientes y adoptados menores de veintiún años: 15.956,87 euros más 3.990,72 euros por cada año menos de veintiuno que tengan.
  • Herederos con grado de minusvalía reconocido: 150.253,03 euros para grados mayores al 65%, y 47.858,59 euros para grados entre el 33% y el 65%.
  • Adquisición de vivienda habitual: reducción del 95% si el heredero es cónyuge, ascendiente o descendiente del fallecido. Deberá de mantener la vivienda por un mínimo de 10 años.

Una vez obtenida la base liquidable resultante del valor de los bienes menos las reducciones que correspondan, se multiplicará esta por un porcentaje que resulta de esta tabla:

impuesto sucesiones

Así y por ejemplo, si una persona obtiene una herencia por valor de 100.000 euros y se le aplica una reducción de 15.956,87 euros por ser hijo mayor de 21 años de la persona fallecida, la base liquidable será de 84043,13 euros. Después de multiplicar esta cantidad por los porcentajes incluidos en la tabla el resultado a pagar sería de 9838,32 euros.

Las cantidades a pagar por resultado del impuesto suelen poder aplazarse o fraccionarse en distintos pagos, pero para ello deberá de solicitarse por escrito ante la Administración Tributaria y conseguir que respondan afirmativamente.

Presentación y liquidación de los modelos 660 y 650

La declaración y la liquidación del impuesto, que se debe hacer en unos determinados plazos que ahora contaremos, consta de dos modelos que deberán de ser rellenados: el modelo 660 y el modelo 650.

En el modelo 660 deben de añadirse todos los bienes y deudas que forman parte de la herencia de la persona fallecida, tengan el valor que tengan, y calcularse su valor fiscal en relación con las tablas de Hacienda. Es importante tener en cuenta que hay que añadir todos los activos y pasivos que formen parte de la herencia, y que incluso en los casos en los que el saldo sea negativo (porque haya más deudas que bienes) será obligatorio presentar el modelo.

En el modelo 650 se deberán de incluir los bienes que de forma separada les pertenecen a cada uno de los herederos que estén llamados a la herencia. Si hay dos herederos, deberán de completarse dos modelos; si hay tres herederos, tres modelos; y así respectivamente. Por medio de este documento se calcula la cantidad concreta que cada heredero debe de abonar por el Impuesto de Sucesiones, y por ello hay que saber que sin él no se puede liquidar ningún pago.

La realización de ambos modelos puede hacerse en las oficinas de la Administración Tributaria o utilizando un programa informático que Hacienda pone a disposición del contribuyente. En ambos casos se suele tratar con cantidades y normas complicadas, por lo que salvo que se tengan conocimientos de la materia se recomienda contar con la asesoría de algún profesional privado o trabajador público.

El plazo tanto para presentar las declaraciones como para realizar los pagos (sin perjuicio del posible fraccionamiento o aplazamiento) será de seis meses a contar desde el fallecimiento del causante. Se podrá pedir una prórroga para aumentar el plazo en seis meses más, pero deberá de hacerse de forma argumentada y asumiendo los intereses de demora.

Conclusión

Con la explicación aquí del Impuesto de Sucesiones y del Impuesto de Plusvalía en esta entrada finalizamos todo lo relacionado con la tributación de las herencias. Quedaría por ver un pequeño apartado en relación con el Impuesto de la Renta, que probablemente desarrollaremos en otro artículo aun a pesar de no ser muy importante. Esperamos que os haya sido de interés y de utilidad para vuestros casos concretos.

Álvarez Ramos Abogados

abogados de herencias

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2 Comentarios

  1. Os traslado mi enhorabuena por haber resumido de forma tan sencilla el funcionamiento de un impuesto tan complejo.
    ¿qué os parece que cada CCAA lo regule de una forma y establezca unas exenciones diferentes? ¿discrimina?

    • AUTOR

      Muchas gracias compañero.

      La pregunta que haces llegar daría para un artículo nuevo, pero en pocas líneas te comento que estoy de acuerdo en la disparidad de legislaciones siempre y cuando se respeten unas bases mínimas y sólidas. En algunas comunidades, por desgracia, hay ciertos aspectos que «traspasan» estos límites, y eso es lo que en mi opinión se debería de cambiar. En resumen: legislaciones diferentes sí, pero solo en aspectos y detalles muy concretos y no de gran importancia.

      Un saludo.

      Miguel Álvarez

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