La propiedad intelectual del trabajador asalariado

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En determinados puestos de trabajo, sobre todo los más relacionados con aspectos técnicos y creativos, es muy frecuente encontrar a empleados que junto a su fuerza laboral deben de aportar cualquier bien de carácter intelectual. Esos mismos empleados suelen preguntarse también con frecuencia qué es lo que ocurre cuando crean una obra trabajando para una empresa, esto es, si la empresa puede o no comerciar con su obra, si el creador puede publicarla en otros medios sin permiso de la empresa, y un largo etcétera. En el presente artículo explicamos cómo funciona la propiedad intelectual del trabajador y respondemos a todas estas preguntas.

Qué es una obra de propiedad intelectual

Lo primero que hay que tener en cuenta es que no todo lo producido por el trabajador de forma creativa merece tener el carácter, desde un punto de vista estrictamente legal, de propiedad intelectual. El artículo 10 de la Ley de Propiedad Intelectual es muy claro cuando circunscribe su objeto a “las creaciones originales literarias, artísticas o científicas expresadas por cualquier medio o soporte”, de forma que a la hora de dotar a una creación del carácter de propiedad intelectual debemos de contemplar tres condiciones:

  • Deben de ser creaciones de carácter literario, artístico o científico. No servirán generalmente los modelos de invención o el know-how (que van protegidos por la propiedad industrial) ni toda creación que no contenga alguno de estos valores.
  • Deben de ser creaciones originales. Las creaciones que sean copias de otras anteriores no desarrollarán ninguna protección de propiedad intelectual. Sí son suficientes las traducciones o arreglos de otras obras si son creaciones originales.
  • Deben de estar expresadas por cualquier medio o soporte. Es decir, no se podrá pretender proteger la propiedad intelectual de una simple idea que se haya tenido en la cabeza o que haya surgido en alguna conversación.

En el caso normal, cualquier creación que cumpla estos tres requisitos se puede considerar inmediatamente y sin necesidad de registro alguno como de propiedad intelectual, y su autor tendrá acceso desde el primer momento de creación a un amplio abanico de derechos en relación con su obra, como los de publicación, modificación, cesión, reconocimiento de su autoría, etcétera. Como veremos a continuación, en el caso de los trabajadores asalariados la situación es distinta.

La propiedad intelectual del trabajador asalariado

Una vez comprendido correctamente el concepto principal del texto, nos queda explicar la materia prima del artículo. Imaginemos a un científico asalariado en una empresa de investigación que publica varios artículos relacionados con su sector, a un escritor que se dedica a escribir artículos en un periódico o revista, o por último a un compositor musical que trabaja en una empresa de comercialización de bandas sonoras. La solución de qué ocurre con toda la propiedad intelectual de cada uno de estos trabajadores -en caso de que sean asalariados- será siempre la misma, y nos la dice el artículo 51 de la ya referida Ley de Propiedad Intelectual.

  • La propiedad intelectual del trabajador asalariado se regirá siempre con preferencia por lo establecido en el contrato laboral, que se deberá de realizar a estos efectos por escrito. Lo que exprese dicho documento será lo válido a efectos legales siempre y cuando se respete el derecho del creador de reconocerse como autor real de la obra.
  • En caso de que no exista contrato o de que este no establezca nada al respecto, se presume que el autor cede en exclusiva su obra a la empresa con el alcance necesario para llevar a cabo su actividad empresarial. Es decir, el autor podrá considerarse como tal si lo estima conveniente, pero no podrá explotar su obra en ningún momento. La empresa por su parte, no podrá explotar la obra con fines o alcances que excedan su actividad y/o finalidad empresarial.
  • En el segundo caso, la cesión tácita conllevará que la explotación de los derechos se realice únicamente para el territorio español y por un plazo de dos años. En el primero de los casos regirá una vez más lo que se exprese en el contrato, pudiendo establecerse si así se quiere territorios y plazos inferiores y superiores.

Cabe recordar una vez más que toda esta normativa tiene lugar únicamente en los casos en los que existe una relación laboral entre trabajador y empresa, no siendo válida cuando se contrata de forma mercantil a creadores para que realicen sus obras. En este último caso, el contrato mercantil (que dispone de una normativa mucho más laxa) será el que deba de establecer qué ocurre con la propiedad intelectual del trabajador en cada caso concreto. Para comprender de primera mano las diferencias entre el contrato laboral o mercantil pueden acceder al siguiente artículo.

De esta forma finalizamos el artículo, esperando que haya sido útil tanto para trabajadores como para empresarios. La conclusión del artículo es que al menos en este caso la normativa laboral no es muy restrictiva y permite a ambas partes negociar sin ningún problema cómo regular los derechos de propiedad intelectual surgidos de la relación contractual. Pudiendo hacerse de forma sencilla, lo mejor será siempre negociar y plasmar el resultado del acuerdo en el contrato de trabajo, ahorrando en problemas y en sorpresas posteriores.

Álvarez Ramos Abogados

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4 Comentarios

  1. Carlos 7 julio, 2018 Responder

    Hola:

    Soy profesor de un colegio concertado. Realizo material educativo dentro de la jornada laboral para mis alumnos de educación especial. ¿Quién es el propietario de ese material? ¿Lo puedo publicar en mi blog personal dicho material? ¿La empresa lo puedo publicar en la suya? ¿La empresa lo puede publicar en la suya y está obligado a poner mi nombre como autor o no lo está?

    Muchas gracias por las respuestas

    • Miguel Álvarez Ramos 17 julio, 2018 Responder

      Buenos días Carlos. Respondo una a una a sus preguntas:

      ¿Quién es el propietario de ese material? Por supuesto usted, como autor de la obra que es. Lo que ocurre es que la empresa tiene la cesión provisional y mientras dure la relación laboral más dos años después de todos los derechos, pudiendo explotarla a su conveniencia.
      ¿Lo puedo publicar en mi blog personal dicho material? Sí. El hecho de que el colegio tenga la posibilidad de explotar su obra no quiere decir que usted (u otro tercero a quien usted permita) no pueda hacerlo también.
      ¿La empresa lo puede publicar en la suya? Sí, entra dentro de los límites de explotar su obra intelectual a su propia conveniencia.
      ¿La empresa lo puede publicar en la suya y está obligado a poner mi nombre como autor o no lo está? De primeras no tiene por qué hacerlo, pero si se le requiere a ello por parte del autor (en este caso, usted) tendrá que someterse y expresar dicha autoría.

      Un saludo.

  2. Claudio Quiroga 1 junio, 2018 Responder

    Consulta.. Que sucede con las redes sociales?
    Llego a una empresa y las creo y administro logrando un gran exito. desde cero, inclusive el correo para registrarlas es creado por mi. A quien pertenecen? puedo, al dejar la empresa, cerrar las cuentas?
    Gracias

    • Miguel Álvarez Ramos 7 junio, 2018 Responder

      Buenos días Claudio.

      Las redes sociales son propiedad de la empresa si las marcas de las mismas están debidamente registradas en la Oficina Española de Patentes y Marcas. Lo mismo ocurre con los dominios web. Si además usted ha trabajado como asalariado para la empresa es prácticamente imposible que pueda intentar la apropiación de dichas redes. Con respecto a cerrar las cuentas, podría ser requisito suficiente para despedirle de forma disciplinaria si usted no ha dimitido, más allá de los daños que pueda causar si se elimina el contenido.

      Por lo tanto y pese a que probablemente sea en contra de sus intereses, no le recomiendo llevar a cabo ninguna de estas acciones.

      Un saludo.

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